El río Támesis, de Londres recuperó gran cantidad de especies de peces y flora, al registrar su mejor estado de limpieza por más de 200 años, informó esta semana la prensa extranjera. Más de 125 especies de peces, incluidos el salmón, la trucha, el lenguado, la solla, el róbalo y hasta una especie de caballos marinos, viven ahora en el río de 346 kilómetros de largo, que había sido declarado biológicamente muerto en 1957.
El Fox River, en los Estados Unidos; el Rin, que atraviesa varios países de Europa y muchos otros cursos de agua que sufrieron la contaminación durante décadas empiezan a lucir mejor gracias al saneamiento y a las políticas públicas. Mientras tanto, en la Argentina se sigue celebrando la recuperación de un casco hundido en uno de los cursos de agua más famosos por la contaminación: el Riachuelo.
La semana pasada, unos días después de que se cumpliera un año del fallo de la Corte que ordena el saneamiento de ese río, en un acto encabezado nada más y nada menos que por la presidenta, Cristina Kirchner. ¿Será posible alguna vez volver a navegar el Riachuelo sin desfallecer en el intento de respirar?
Hace unas semanas se realizó un evento sobre el manejo integral del agua organizado por la Embajada del Reino de los Países Bajos y la Unidad de Medio Ambiente de la Secretaría de Industria de la Nación. Los holandeses demostraron que se puede. Que limpiar el lecho de un río contaminado es posible.
Durante las presentaciones se pudieron escuchar distintas experiencias de empresas holandesas, como Boskalis, que se especializa en el tratamiento de suelos contaminados. Según detalló uno de sus directivos, Paul Louer el dragado ambiental es 80 veces más costoso que el normal. Mientras en un proceso normal se sacan 1500 m3 de sedimentos por hora; en el ambiental ese número se obtiene por día.
Según las cifras brindadas por el directivo limpiar cada km cuesta en el mercado mundial unos 22 millones de dólares. Si se tiene en cuenta que el Riachuelo (la cuenca baja y que más dragado necesitaría) tiene 16 km no parece tan inalcanzable. Según el holandés en un par de años los cambios son notorios.
A principios de 2010 llega un crédito del Banco Mundial para el saneamiento del Riachuelo. Son 840 millones de dólares, pero el dragado no está incluido en este programa. Aunque habrá una segunda etapa. No importa con qué tecnología, pero será posible alguna vez informar, como ocurrre con el Támesis, que el Riachuelo volvió a vivir.
19.07.09
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