El pasado 14 de mayo, la
Dirección Nacional de Vialidad cedió al
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires los terrenos ubicados debajo de la Autopista Buenos Aires – La Plata en el trayecto que va desde la Avenida Brasil hasta la calle Necochea, a los efectos que la Ciudad pueda proceder a reordenar y mejorar el espacio público.
La cesión se realizó mediante la firma de un Convenio en el Juzgado Federal de Quilmes con la presencia del Juez Luis Armella, representantes de la Autoridad de la Cuenta Matanza Riachuelo (ACUMAR) y de la Asociación Vecinos La Boca, que viene reclamando desde hace años una solución al abandono y deterioro de la Avenida Don Pedro de Mendoza y su trama urbana.
Con esta cesión, el Gobierno de la Ciudad tendrá plenas facultades para dar una solución a los vecinos que pedían la recuperación de la zona desde mucho tiempo atrás, aunque no será una tarea sencilla ya que el bajo autopista se encuentra ocupado en parte por empresas y por un conjunto de viviendas precarias que en los últimos años alcanzaron varios pisos de altura.
De reordenarse el espacio publico en la zona, se podría concretar un viejo proyecto del Gobierno porteño de unir Puerto Madero con La Boca a través de la construcción de una rambla como la que existe entre la Avenida Almirante Brown y la Vuelta de Rocha.
Con la construcción de la Autopista Buenos Aires – La Plata en los años ’90, la Avenida Don Pedro de Mendoza sufrió un estado tal de degradación, que la transformó en una vía muerta, siendo muy pocos automovilistas los que se animan a recorrer su trayecto. El Proyecto de la Autopista jamás contempló la integración y mantenimiento de los espacios disponibles bajo su recorrido, ni tampoco de los lindantes, los que fueron ocupados con el tiempo por empresas de colectivos, viviendas precarias y cartoneros.