Hace tiempo que los vecinos del distrito esperan soluciones para el problema de la contaminación en el Riachuelo y, de a poco, algunos avances hacen pensar que la situación puede mejorar. Esta vez, el juez federal de Quilmes, Luis Armella, ordenó a las autoridades del Partido, al igual que a la Autoridad de Cuenca Matanza Riacuelo (
ACUMAR), a los gobiernos bonaerense y porteño y a los municipios de Lanús y Lomas de Zamora que agilicen la construcción de obras en la ribera y presenten un plan conjunto de trabajo.
Se trata de tareas de parquización, forestación y limpieza, como así también obras viales, edilicias, de transporte y de instalación de luminarias, a realizarse sobre la Cuenca Baja. En su resolución, el magistrado fijó un plazo, que expirará el 15 de octubre, para el cumplimiento de lo requerido. En caso de incumplimiento, se aplicarán multas diarias a los responsables.
El juez Armella además aclaró que lo ordenado no podrá servir de excusa para justificar la paralización de las obras que ya estaban en ejecución o proyectadas. Las nuevas tareas deberán incorporarse a las que están en curso, a fin de que se mantenga una identidad edilicia y que no provoque desarticulaciones, obstrucciones o retrocesos en la ejecución de cada una de esas planificaciones.
La decisión fue tomada por el magistrado en la causa “Mendoza”, en la cual la Corte Suprema de Justicia de la Nación exigió la puesta en marcha de un plan de saneamiento integral de la cuenca hídrica.